Según la teoría de las inteligencias múltiples todos somos genios en algo. Llegamos al mundo con eso, pero por fallas en el sistema educativo pocos lo descubren, aunque todos querrían encontrarlo. Es la chispa que enciende el deseo, ese motor que si es entrenado logra que cualquier obstáculo se vuelva pequeño.

 

Octubre 2012  | Publicado en la

 

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EL MOTOR  DEL SER

Por Horacio Krell*

 

Según la teoría de las inteligencias múltiples todos somos genios en algo. Llegamos al mundo con eso, pero por fallas en el sistema educativo pocos lo descubren, aunque todos querrían encontrarlo. Es la chispa que enciende el deseo, ese motor que si es entrenado logra que cualquier obstáculo se vuelva pequeño. Puede ser un proyecto que no te deja dormir, tu pareja, la ciencia, la música, la política, el deporte, el trabajo o el estudio. Pasión es el deseo que te aleja del triste destino de durar, del miedo a vivir, de imitar a ricos y famosos, de alejarte del goce o de sufrir ante cada arruga en el espejo, de cuidarte de todo para no sentir ni disfrutar del presente que se llama regalo. No es tan bueno durar sino convertirte en protagonista de tus sueños. No es tan malo morir, la muerte tiene memoria y nunca se olvida de nadie. Lo trágico es no animarse a vivir y a ser feliz. Como dijo Walt Disney si lo puedes soñar lo puedes hacer. El poder inteligente es un querer con eficacia.

En 1625 nació en Roma un becerro con dos cabezas. Los que privilegiaban el cerebro como el motor del ser decían que eran dos animales, los que elegían al corazón afirmaban que era uno. Galeno creía que el corazón producía la vida y el cerebro generaba el movimiento.

El sistema nervioso se constituye por capas superpuestas. El tronco cerebral, como el encéfalo del reptil, controla los instintos. Los mamíferos procrearon por parto y por eso agregaron una capa que se encargó de procesar afectos y emociones. El cerebro racional se derivó del lenguaje verbal y se instaló en la corteza. El cerebro devino de la evolución y no fue creado para el hombre como la mano, que sustituyó a la garra del animal.

El animal nace listo para vivir, el niño es frágil, pero convertirá su debilidad en fortaleza. Su cerebro es una página en blanco siempre en construcción, un edificio que construirá con la educación y la experiencia, armonizando instintos, emociones y pensamientos.

Cuando el hombre se puso de pie las manos remplazaron a la boca. El cerebro creció, fue el símbolo intelectual y los ojos su instrumento. La zona abdominal llega a la conciencia mediante sensaciones en el estómago. El lenguaje permitió crear un mundo cultural. El hemisferio izquierdo alojó la razón y la palabra, el derecho las emociones y la intuición. La identidad surgió de las fibras que conectan esas formas distintas de pensar y de actuar.

La autopista que comunica esos cerebros tiene más tráfico hacia arriba. Las sensaciones llegan a la conciencia. El intestino hace su trabajo. Su laboratorio genera remedios naturales. Los primeros animales eran un tubo digestivo pegado a las rocas. Con el tiempo se creó el sistema nervioso. El intestino no confió en el nuevo cerebro y se formateó como circuito autónomo. La historia acelerada se repite en los nueve meses de la concepción.

El intestino delgado separa lo bueno de lo malo, como hacen sus colegas con las emociones y los pensamientos. El intestino conecta la realidad interna y externa, retiene aspectos de la personalidad. Al apreciar los mensajes del vientre se conectan la mente y el cuerpo, si fuésemos plantas los intestinos serían sus raíces. Si falla el cerebro abdominal, el sistema se cae.La medicina y la psicología tratan a los tres cerebros con remedios y terapias pero como dijo Pascal “el corazón tiene razones que la razón no entiende”.

Michael Meaney, de la Universidad McGill, observó amadres rata que pasaban largo tiempo lamiendo y acariciando a su cría. Descubrió que cuando las ratas crecían, las que fueron lamidas y acariciadas eran más hábiles para ubicarse en un laberinto, más sociables, curiosas y longevas. Observó que eso determinaba diferencias en la anatomía cerebral y también eran más capaces de controlar las reacciones de estrés.

 

Educar al cerebro

Debemos educar al niño para connectar el cuerpo con el espíritu. La clave es que aprenda a conocerse. No existen vientos favorables para el que no sabe a dónde quieren llegar. El mundo entero se detiene ante quién sabe lo que quiere.

El poder inteligente es un querer con eficacia.Del fuero íntimo nacen  las emociones, la voluntad y el pensamiento que orientan las acciones en dirección a las metas.

El poder interior o empowerment surge de tomar conciencia de la misión personal en la vida y asumir una actitud proactiva para superar los obstáculos, con un acceso bidireccional a la información y al conocimiento, para ser el arquitecto creador del propio destino.

Hay una mitad externa, es el destino que a uno le tocó, la otra es subjetiva, no es posible apartarse de ella y hay que aprender a administrarla. Ese activo se desarrolla con una educación que se adapte a su naturaleza, eligiendo la ocupación y el estilo de vida que mejor le correspondan. Educar es sacar de adentro el potencial  y extraer de uno mismo lo mejor. Es poco lo que el exceso de bienes aporta, pero el hombre se concentra en ellos más que en desarrollar su genio, y así puede ser tan pobre que lo único que tenga sea su dinero.

 

El motor de la percepción

La realidad está ahí. Pero lo que vale es la percepción, no existen hechos sino interpretaciones, decía Nietzche. Lo que para uno es insignificante para otro es valioso.Veamos un ejemplo: ¿que nota de extraño en esta imagen?

Hay un mano que tiene seis dedos  ¿Y en la próxima ?

Aquí aparece una mano fantasma ¿Y ahora?

 

 Alhombre le falta una oreja.  Si no lo notó no importa, significa que la publicidad fue exitosa, ya que los  restos de comida en un diente llamaron más su atención que el defecto físico.

El azar y los accidentes importan menos que el cristal con que se miran. Para Pasteur el azar sólo favorece a las mentes preparadas. Se soporta mejor una desgracia fortuita que aquella de la que uno es responsable. La suerte cambia, la naturaleza no.  

 

El motor del amor

Carácter noble, inteligencia, temperamento fuerte, ánimo alegre, cuerpo bello y sano, son bienes subjetivos; sostenerlos es ideal para estar bien. Mente sana en cuerpo sano, si uno se enferma el otro también lo hará. El pensamiento positivo atrae endorfinas  que el cerebro crea y brindan salud,  belleza y bienestar. Pensar en negativo produce neurotransmisores tóxicos para la salud. El mejor escudo  es descubrir la riqueza interior, como decían los griegos: “conócete a ti mismo”.  A mejor mundo interior, menos se pedirá afuera y menos se dependerá de los demás. La autoestima es un capital invisible.

Un estudio de la Universidad de Minnesota a chicos de madres primerizas y pobres mostró que si no reciben afecto en sus primeros años es un indicador de su cociente intelectual como si no terminaran los estudios secundarios. La pobreza se perpetúa de generación en generación porque los niños pobres crecen con un estrés constante y muchos son hijos de madres solteras jóvenes, que también padecen un elevado estrés. Así crean  una arquitectura cerebral que les hace más difícil tener éxito en el colegio o en el trabajo.

 

El motor del todo superior a la suma de sus partes

Confundirse uno con el cerebro, es como confundir el jinete con el caballo. Uno es un todo que supera la suma de sus partes y usa al cerebro para conducir el cuerpo, como usa los pies para caminar. El cerebro tan solo es el motor donde se proyectan nuestros pensamientos, emociones, sueños, percepciones y experiencias. Pero la Mente está detrás de los procesos repetitivos del cerebro, que prefiere el piloto automático. Nosotros debemos dominar al cerebro, porque librado al azar, trabaja sin descanso pero al mismo tiempo se vuelve temeroso, vago y aburrido.

En el tipo de vida moderno el cerebro se encuentra cómodo. Está siempre de vacaciones. Nosotros lo convertimos en amo cuando debiera ser nuestro esclavo. El secreto es descubrirnos. Es tan sencillo como complejo: observar los pensamientos, ver que no hay quien los pare y cómo van de aquí para allá y sin control. Repite, acelera, no para nunca, casi siempre está tenso, preocupado. Lo importante es no hacerle caso al constante parloteo. Si se lo observa sin implicarse termina por rendirse. Y en ese momento es cuando uno elige y decide qué debe tirar a la basura y empezar a disfrutar desde un enfoque  opuesto.

Ahora los pensamientos son más frescos, creativos y reales. Uno no es sólo pensamiento, la Mente abarca todo el ser. El cerebro se convierte en obediente servidor al que seguimos observando esperando el momento en que quiera rebelarse y cambiar los papeles.


El motor de la sociedad

No hay herramienta antipobreza más valiosa que la fortaleza, la perseverancia y el optimismo. Las fortalezas de carácter, tan importantes para el éxito, no son innatas, ni aparecen por la suerte o los genes, ni no son una elección. Se basan en la química cerebral y son moldeadas por el medio en que se crece. La sociedad puede hacer muchísimo para influir en su desarrollo, si se decide a invertir en los chicos. Muchas sociedades no garantizan una salud básica y una educación decorosa a los niños. Padres sin recursos para ayudar a sus hijos, transmiten el analfabetismo de generación en generación.

En EEUU se permite el sufrimiento de niños que viven en barrios pobres con escuelas pobres. Sus padres son desempleados, enfermos, divorciados o delincuentes. Los niños quedan atrapados en un circuito de pobreza, pese a la riqueza de la sociedad, acaban siendo adultos pobres. Hace 40 años EEUU declaró la guerra a las drogas, pero se convirtió en una guerra a los pobres, con la encarcelación masiva de jóvenes pobres, con frecuencia afroamericanos, sin empleo o que regresan del servicio militar sin aptitudes ni contactos. Así caen en la pobreza y en la droga y no cesan de entrar y salir del sistema penitenciario, con nulas pocas posibilidades de conseguir un  trabajo que les permita escapar de la pobreza. Sus hijos crecen sin un padre en casa., y sin esperanzas. EEUU no advirtió que para acabar con la pobreza, debe invertir en el futuro de sus hijos, no en encarcelar  2,3 millones al año. Para que todos los jóvenes de una generación tengan una oportunidad.

 

El gen de la democracia socia

Es una filosofía forjada en Escandinavia. La sociedad ayuda a todos a conseguirla y las inversiones sociales se financian con impuestos a los ricos. Un niño pobre en Suecia tiene subsidios desde la cuna. Sus padres tienen licencia de maternidad o paternidad para criarlo. El Estado brinda guarderías de máxima calidad, lo que permite a la madre volver al trabajo y vela para que tengan plazas en el prescolar y estén listos para la escolarización oficial. La atención de salud es universal.

Según OCDE, EEUU tiene una tasa de pobreza del 17,3%,el doble que la de Suecia y su tasa de encarcelación es diez veces mayor. EEUU es más rica que Suecia, y el desfase entre los más ricos y los más pobres es mucho mayor. EEUU tiene hoy el menor grado de movilidad social de los países grandes. Los niños nacidos pobres seguirán siendo pobres y los niños nacidos ricos serán adultos acomodados. Esa distancia entre generaciones es un despilfarro de talentos humanos. Pagarán el precio a largo plazo, si no cambian el rumbo.

 

Los motores finlandés y Japonés

¿Cómo hicieron para liderar en el estudio Pisa de Ocde que mide el rendimiento de los estudiantes de 15 años en ciencia, matemática y lectura?

Y ¿cómo hicieron los países sin recursos naturales para convertirse en potencias y cómo hizo la Argentina potencia de los años 20 del siglo XX para ser hoy una fábrica de pobres? En Finlandia dijeron: “somos demasiado pobres como para no invertir en educación”. Y hace 15 años hicieron de la educación su política de estado. Para ser maestro hay que tener título universitario, para estudiar no hay que ser rico, hay igualdad de oportunidades. 

Japón estaba destruido después de la 2da guerra mundial, estudió cómo se fabricaban los productos en el mundo, los mejoraban y reducían su costo. Transformaron una isla sin recursos en la factoría de productos más grande del mundo. La cultura del ejemplo es la mejor escuela, si todos progresan, si aprenden a aprender, si un proyecto país maestro los guía, si  eligen a los mejores gobernantes, si la transparencia suplanta a la corrupción; se instala un círculo virtuoso de desarrollo. Desarrollo no existe sin capital social. Desarrollo no es lo que tenemos sino lo que hacemos con lo que tenemos. La materia prima principal de un país es la materia gris, y no crece como la lechuga sino con educación y salud. Educar es la industria pesada de cualquier país, porque es la que fabrica ciudadano.

 

*El doctor Horacio Krell es el CEO Ilvem. Dicta conferencias gratuitas sobre métodos para optimizar la inteligencia. Su mail de contacto es horaciokrell@ilvem.com




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